domingo, noviembre 24, 2013

Perdonar es saludable


"No perdonar es como beber un vaso de veneno y esperar que tus enemigos mueran."
Nelson Mandela.

Introducción
La frase anterior fue escrita por Nelson Mandela quién estuvo preso por mucho tiempo y siendo elegido presidente de Sudáfrica, pudo constituir un gobierno amplio donde todas las partes tuvieran una responsabilidad, en la construcción de una nación unida y sin rencores.
Y sucede que Mandela es un presidente de color y antes de él, y después de la guerra mundial, solo habían habido gobiernos de gente blanca que por demás, habían mantenido a la gente de color, aislada de ciertos beneficios sociales.  Sin embargo, la frase se encuentra escrita en metáfora. Dice wikipedia que la Metáfora es “una figura retórica que consiste en denominar, describir o calificar algo, a través de su semejanza o analogía con otra cosa”. 
Tal es el caso del perdón. Mandela explica que el no perdonar llegaría a ser como envenenarse por castigo a otro, en el supuesto que el auto castigo se transfiera al objeto del odio; y el sentido común de la gente así lo interpreta y lo asume.

Si volvemos a leer la frase nuevamente observaremos que se trata de explicar lo que sucede cuando no perdonamos, pero subyace en la interpretación, el conocimiento de la naturaleza humana; si nos envenenamos, lo hacemos al otro. Si esto fuera cierto, quizá quedaran muy pocos seres vivos sobre la tierra, lo que es incierto ya que la naturaleza del hombre es pura y la “sociedad la corrompe”, como diría Rousseau. Podemos aprender de lo bueno, no solo de lo malo.

El odio o el rencor acumulado, alimentado y vivido es realmente como un veneno, donde su principal característica es que el que odia siente y profundiza su sentimiento de manera aislada, pensando que así se va a “cobrar” la supuesta afrenta. En muchos casos, el objeto del odio, ni sabe que ha obrado mal y carece de conocimiento de ello. Es por eso que la frase dice que te envenenas en el supuesto de poder hacer daño.
El odio es un sentimiento negativo que nace seguramente de desequilibrios internos de la persona que odia. De hecho, es tan sensible el tema, que los postgrados de psicología positiva no lo incluyen y solo se trata de las emociones positivas, y mucho sobre las técnicas del perdón, lo que hace que se aborde el tema de una manera tácita. El perdón se puede ver desde dos perspectivas y así debería ser analizado:

  • Desde el punto de vista del que sabe que ha hecho mal y pide perdón al agraviado, y
  • Desde el punto de vista del que ha sido maltratado y ha alimentado sentimientos negativos, y puede perdonar profundamente. 
El proceso del perdón
Es sobre la segunda observación que trata este ensayo. El acto del perdón es una acción interna, íntima, que no involucra necesariamente a la otra persona. Se trata de liberarse del “veneno”, no de olvidar. Existen varios procesos o técnicas para perdonar, una de ellas es el REACE , promovida por Martín Seligman en su libro “La Autentica Felicidad” pero desarrollado por Worthingtong y Scherer (2005). Es un acrónimo donde la R, significa recordar el daño, la E es empatía o el poder reconocer las causas por las cuales esa persona hubiera podido hacer daño, la A es de altruista, el paso más difícil donde recordamos los casos en los que hicimos daño y fuimos perdonados; se trata acá de superar y de trascender; la C es el compromiso, quizá en la psicología positiva, la más importante pues es donde escribimos una carta del perdón, ya superando lo que le dio origen, y por último, la E, representa a engancharse al perdón, es decir, que aunque no olvidemos, podemos superar los sentimientos asociados al daño. Con la práctica común del REACE se piensa lleguemos a ser personas estables y con posibilidades de tener mayor bienestar psicológico y seguramente físico, pues se minimiza el estrés y la posibilidad de somatizar.


En muchos casos, las personas piensan que tienen una vida feliz, pero no se han dado cuenta de que van acumulando resentimientos. Se sabe que las personas están resentidas, cuándo conversan y hablan mal de terceros, chismean, o tratan de que las personas que escuchan, hagan conjeturas o juicios de valor sobre los que causaron las afrentas. Poder distinguir en nosotros mismos ese proceso, es el más importante paso que podemos hacer para modelar nuestras vidas hacia un bienestar y salud positivo, y porque no, hacia la tan anhelada felicidad auténtica (aunque sea efímera). El Coaching Positivo a través de la Indagación Apreciativa nos da herramientas para hacer las preguntas correctas que nos conecten con los estados de quiebre o de resentimientos y así el coachee pueda salir adelante y seguir su camino.

Saber mas:
Guzman, Mónica. El Perdón. 


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